La Selva no esconde secretos en la “Ruta de l´ Aigua”

La Selva en ruedas gordas, rodar por una región tan bella como desconocida

La esencia más silvestre del ciclismo en Girona

La Selva la comarca más meridional de Girona. Su alargado perfil le permite ser límite natural, transición, entre Barcelona y Girona. Encajada entre el Montsenyy, los primeros contrafuertes pirenaicos, el mar y las fajas pre-litorales que prosiguen hacia el Empordà, previo paso por Girona y su comarca, hablamos de un lugar privilegiado por la naturaleza, verde, abrupto, salvaje, espeso frondoso y ahora que cae el otoño, con mechones cobrizos y alfombras de hojarasca que esconden el camino.

El lugar daba de sí, un escenario apetecible para ciclistas y amantes de la bicicleta que quieren ir un poco más allá de Lloret y su entorno. Pueblos, rincones, pantanos, montañas y senderos que pintan una región rica en experiencias.

Cyclingincostabrava.com vio a finales de 2013 las oportunidades que el lugar ofrecía en cicloturismo, un sitio mágico, atrayente, con una infraestructura de alojamiento ya consolidada que necesitaba de actividad más allá de los meses de verano.

Ruta en bicicleta por girona, la seva

La comarca fusiona tres paisajes muy contrastados que le dan la peculiaridad…

Zona de costa con unas calas y acantilados que han atraído gente desde tiempos inmemoriales. “Cuando salimos de una zona litoral –afirma Joan Zurita, responsable de CyclinginCostaBrava-, llegamos a unos llanos de poco tráfico como antesala de la montaña e incluso la alta montaña, con el Turó de l´Home a lo alto del Montseny como gran faro de la zona”.

Paulatinamente fue surgiendo producto cicloturista, primero de carretera, pues es mayoritario entre el viajero europeo, y con el tiempo, se creó el itinerario “betetero” conocido como la “Ruta de l´ Aigua”, un “tour” circular por algunas de las zonas más recónditas del lugar, que parte y muere en Blanes, hace un “mar y montaña”, con paisajes que habla del nombre del lugar, La Selva, ahí donde el sol nunca asoma.

Una ruta de autor, bueno de autores. Una autoridad del lugar, Jaume Coca, y de un ciclista de Blanes llamado, Oscar Juárez, con su precioso maillot salpicado de motivos arcoíris, sin duda, uno de los ideólogos de la ruta, que un día se compró un mapa de rutas por la zona, que clavó la marca de los exploradores, marcándose aventuras en solitario, “haciendo un poco el friki” admite, y tirando de wikiloc.

“Un día Joan me pidió acoplar una ruta para empalmar todos los trozos que por separado había conocido. Para el diseño no hizo más falta que un poco de sentido común, evitar grandes trialeras y zonas protegidas y sobre todo que fuera ciclable lo más posible” prosigue.

 

Nosotros estuvimos con el grupo de inspección ya en octubre, con el otoño mudando el paisaje, contando con la opinión de los componentes “porque todo es mejorable”, dice David, y más en este escenario de bosques férreos, densos e impenetrables, masas boscosas que hacen honor al nombre de La Selva.

El camino son tres etapas, siguiendo la ruta del agua. El primer día es un carne y pescado, un mar y  montaña, por Blanes y Santa Coloma de Farners, el segundo es terreno agreste y virgen, Guilleries, Susqueda, grandes travesías, bosques para hacer slaloms,…  y final en Sant Hilari Sacalm, el reverso oscuro del Montseny, sitios por donde el sol no asoma y si lo hace es tamizado por la espesura.

La intención es que estas “Rutes de l´ Aigua” sea un producto de BTT, con web propia a nivel doméstico y que complemente la oferta europea de carretera en CyclinginCostaBrava. “Hay trabajo para que un territorio tenga notoriedad y esté en la mente de los consumidores. Girona ha conseguido esa denominación de ciclismo singular y poco masivo. Aquí entrar en el volumen no es necesario y sí trabajar con margen” añade Joan Zurita.

La “Ruta de l´ Aigua” surge por el interés de los sectotes privado y público de la zona, agentes interesados en que vaya bien, con apoyo institucional y la voluntad de que se alargue en el tiempo.

 

Ruta en bicicleta por girona, la seva

 

Exigencia razonable

“Es un recorrido exigente, que reclama cierta preparación. A partir de cierta cantidad de kilómetros, te encuentras rampas que obligan a tirar de piernas” nos cuenta Sergio, uno de los “inspectores” de la ruta original y añade: “Me la zona que pasa por la presa de Susqueda se hace a muy buen ritmo y el paisaje es tremendo”.

David Cáceres, otro de los “pioneros”, añade que “se trata de una ruta impresionante, es una ruta para verla de verdad. El recorrido es duro, pero recompensa. No me pidáis quedarme con nada en concreto, te encuentras en medio de la montaña y te sorprende a cada paso”.

Nos interesaba mucho la opinión de Fran Zurita, un ciclista continental de carretera, poco dado en estos “saraos”: “Al competir en carretera, es un terreno que no conocía mucho. Sin embargo, rodar todo juntos nos descubre el trabajo en equipo, ayudar a quien lo pasa mal… una labor muy diferente a la que tenemos en un pelotón profesional, ahí están los roles asignados. Aquí es disfrute, da igual si son cinco horas o seis, queremos saborear las vistas y el terreno”.

Hay recorrido para todos los gustos, mar y montaña, vistas de Sant Grau, con el Mediterráneo ahí a tocar de telón de fondo. Luego el segundo día en el que el paisaje y la dureza combinan perfectamente en esta propuesta. “Hay un punto antes del Pantano de Susqueda que resulta muy duro y te pone a prueba” reafirma Fran.

 

Ruta en bicicleta por girona, la seva

Un embajador llamado Melchor Mauri

En el grupo se integra un ganador de la Vuelta a España, un ciclista pro de hace veinte años, que marcó un ciclo y su aureola sigue viva en la retina del buen aficionado. Es Melcior Mauri, “el noi de Vic”, Osona, comarca vecina, que comparte muchas rutas con La Selva, que sabe bien de lo que ofrece la zona.

“Ruta muy atractiva, perfecta para conocer la comarca de La Selva, rodearla y ver sitios muy bonitos, ahora bien, es muy exigente, sobre todo la segunda etapa, cuya dureza exige una buena forma, no se puede venir de cualquier manera” afirma Melcior.

La ruta es una sucesión de sorpresas, al coronar la última subida antes de Sant Hilari Sacalm “disfrutamos de una zona de pinos muy altos, que nos obligaba a hacer zigzags. Por la ruta frecuentamos caminos disimulados por hojas caídas, en los que era difícil saber la ruta” describe Melcior.

Y es que “la propuesta es muy acertada –prosigue Melcior- pues las excursiones de BTT también tienen su público, con un servicio ya cerrado, rutas definidas y gente que te acompaña en el trayecto. Es perfecto, dejas tu bolsa por la mañana y te olvidas por la tarde la recoges. Vas en el grupo, hablas con los demás, lo pasas bien y comentas la jugada en la cena. La convivencia es muy importante y completa la experiencia”.

Veinte años después, el ex profesional admite que “hace mucho que cambié el chip. Vengo de un mundo en el que se sufre mucho sobre la bicicleta, pero ahora quiero disfrutar del ciclismo, de forma cicloturista, pararte en los avituallamientos, hacerme una foto, disfrutar de una manera diferente, que ya es hora”.

 

 

El margen del cicloturismo de BTT

El fenómeno de turismo de la bicicleta se centra más en la carretera. La gente viene con paquetes turísticos concretos y cerrados. El BTT supone un nicho del 10 al 12% del total, el resto es de asfalto.

Desde CyclinginCostaBrava.com se ha trabajado más la carretera “pero la asociación de turismo de La Selva, con 24 de los 25 municipios de la comarca, con empresas adheridas, nos solicitó la confección de un “tour” por la comarca en BTT” afirma Joan Zurita.

El trabajo de esta iniciativa se nota. Lugares como Santa Coloma de Farners y Sant Hilari Sacalm han visto como en los fines de semana la apuesta por el turismo deportivo les ha supuesto un aumento de pernoctaciones. “La suma de todo no es algo que se haga para un boom, es el futuro al que se quiere orientar la actividad. Diversificar es la clave, porque además logras más turismo, más tiempo, durante más meses” concreta Zurita.

 

Ruta en bicicleta por girona, la seva

 

Repartir, alargar la actividad a los meses tradicionalmente calmados. En carretera tienen el “Ride on your own”: “Un grupo de personas que viene se instalan en un hotel, producto que permite conocer sin presiones, pero con orientación y seguimiento de los clientes, con chip localizador, que permite la asistencia allí donde puedan tener un problema, por ejemplo, si sufren una avería por la zona de Sant Hilari, un mecánico concertado les puede asistir al estar perfectamente localizados”. También está el desafío 250/4000, el reto en la Costa Brava, a partir en tres, cuatro o cinco etapas, un recorrido top a disfrutar al ritmo y exigencia deseados…

Imágenes de acción por Ada Xinxó

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