Las barritas energéticas de Energy Fig: No hay dos iguales

¿Cómo nace de cero una empresa familiar de barritas energéticas?

Cuando Anabel me descuelga el teléfono siempre me dice lo mismo: “Estoy muy liada, me pillas en el obrador, he recibido ya los higos y estamos en ello…”.

Siempre liada, siempre con trabajo, tienen que sacar la producción de las barritas Energy Fig, una producción artesanal, una a una, casi numerada. Esta es la historia de un matrimonio de Fuente Álamo, Murcia, aficionado a la bicicleta y la aventura, que un día decidieron ponerse a fabricar sus propias barritas…

Los dueños de Energy Fig con Perico Delgado

Hace ya más 18 años que empezamos a pensar en fabricar nuestras propias barritas, por la necesidad de llevar una alimentación sólida en nuestras salidas con la bici. Queríamos algo contundente, que alimentase, pero que fuera fácil de transportar, aguantase las inclemencias del tiempo y  fuese cómodo de conseguir en cualquier momento.

Necesitábamos algo con el aporte nutricional necesario para poder aguantar en una  jornada diaria del desgaste físico con casi diez horas encima de la bici o de caminata por el monte, incluso para cuando bajábamos a hacer una ruta de varias horas dentro de una sima, haciendo espeleología, sin necesidad de preocuparnos después por buscar un lugar para comprar algo de  pan, fiambre, fruta o algún fruto seco.

Nunca se pensó en comercializarlas, pues era en  casa, con una sencilla máquina de moler carne de hace más de setenta años, herencia de mi bisabuela, una máquina ideal para moler los higos secos.

El obrador para hacer las barritas de Energy Fig

Mi marido Pedro, que además amante del ciclismo era miembro de un club local, conocía el gran valor energético de los higos, y me repetía que era lo que los ciclistas acostumbraban a tomar en competiciones. 

De ahí sacábamos una buena cantidad de masa, añadiéndole diferentes frutos secos que a veces, íbamos cambiando, añadiendo o sustituyendo. Luego lo probábamos en ruta, y si nos gustaba el resultado, se volvía a repetir para la próxima vez.

Y así fuimos creando un recetario, un cuaderno que guardo y que es la llave de nuestro día a día. Llegamos a  probar incluso diferentes sabores, con diferentes frutas, para no cansarnos de utilizar siempre las mismos. Y es que a Pedro se le da genial mezclar ingredientes y conseguir buenos sabores. Siempre esta inventando nuevas recetas, porque además tiene más paciencia que yo. 

Entre tanto, los compañeros y familiares que salían con nosotros a rodar, nos comentaban que les encantaba el producto, que les había salvado de una pájara y que lo mejor era la sensación en el estómago. Alguno de ellos las llegó a utilizar alguna prueba de triatlón

Llegó el día que ellos mismos compraban la materia prima para que les hiciésemos el producto. Recuerdo perfectamente la tarde de un domingo, estaba el hermano de mi marido con nosotros haciendo masas. A las dos horas de quitarle los rabitos a los higos y mezclando ingredientes les en voz alta:

“Chicos, ¿a que monto una empresa de barritas energéticas y las empiezo a vender por ahí?”

Me miraron como si estuviese loca y estallamos a reír…. y mira ahora.

Aquí estamos, embarcados en Energy Fig, trabajando en algo como la alimentación, algo muy serio, pues tenemos la salud de la gente en nuestras manos. Cuando, la idea fue tomando forma,  tuvimos que informarnos muy bien de los pasos a seguir, el proceso fue lento, costoso y desesperante en algunos momentos.

 

Hubo momentos de tirar la toalla, pues era ingente la cantidad de papeles, de planes de trazabilidad con Sanidad, de cursillos, de permisos de obras, de accesorios especiales. Todo eso nos exigían para que las instalaciones del obrador pudieran funcionar. Se exigía todo en  regla, incluso el análisis de producto de un laboratorio periódicamente,…

No es oro todo lo que reluce, no es tan fácil….ese año y parte del otro, no pudimos darnos ni un capricho, pues todo nuestro dinero se iba en inversión para la empresa familiar. Sabíamos que el producto era bueno, lo sabíamos por nuestra propia experiencia y por quien lo conocía. Y esa fe nos ha movido.

Trabajamos en darlo a conocer pues era algo distinto y eso hemos puesto sobre la mesa cuando nos ha venido algún momento de bajón. “Tenemos algo único, algo que merece la pena, algo de calidad y bueno” nos decíamos, porque podemos decir que nadie dedica el 100% de su tiempo en elaborar algo así, y no es sencillo, lleva ingredientes naturales y de primera calidad.

Registramos ENERGY FIG a finales de 2013. A la  semana siguiente del permiso de Sanidad, Mundobici  fue nuestro primer distribuidor físico, y a día de hoy aún sigue siendo uno de mis mejores clientes en la zona de Murcia. Allí, es donde compramos nuestras primeras bicicletas, y las que nos quedan…

Conoce el repertorio de seis sabores de Energy Fig

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *