Knud Enemark: El primer escándalo de la Agencia Mundial Antidopaje

Con Knud Enemark, pocos saben dónde se ubica el primer gran escándalo de dopaje

La historia da muchos renglones, pero sólo uno fue el desgraciado pionero: Knud Enemark, ciclista danés en los JJOO de Roma, hace más de medio siglo…

Y es que echando un vistazo a los casos de dopaje contabilizados por la AMA, me topé con que el primer caso contabilizado es el de un ciclista danés que participó en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960 y que murió al finalizar su participación en la prueba. La AMA lo considera el primero, porque un informe policial concluyó que su muerte fue debida al uso de anfetaminas, si bien en ese momento las anfetaminas ni ninguna otra droga estaban reguladamente prohibidas en ninguna ley nacional ni internacional.

Aún así la AMA lo indica en su base de datos “Died from use of the prohibited substance”[1]. No fue la primera ni la última muerte de un ciclista, de hecho Verner Moller [2] apunta a unas 100 entre 1900 y 1970, vinculadas al dopaje.

La historia fue así…

El viernes 26 de agosto de 1960 se disputaba la prueba de los 100 km, por equipos contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Roma. El ciclista danés Knud Enemark Jensen fallecía después de la prueba y su muerte conmocionó el mundo del olimpismo, especialmente en Dinamarca, dónde el rey Federico IX expresaba su condolencia a toda la comunidad olímpica.

Los medios de comunicación españoles como ABC y Mundo Deportivo recogían el fatal desenlace y las noticias y rumores que circulaban en torno a la muerte del ciclista apuntaban desde un primer momento al uso de una cantidad excesiva de estimulantes antes de tomar la salida, algo que fue desmentido de inmediato por la delegación danesa [3].

Sin embargo la agencia EFE publicaba una nota dos días más tarde según la cual “el entrenador, Olaf Jorgensen, admitió ante el Aktuel, órgano del Gobierno, que había suministrado a Enemark-Jensen y demás miembros del equipo danés Ronicol, droga que intensifica la circulación de la sangre[4][5].

Se trataba, por tanto, de un fármaco que se recetaba para el tratamiento del colesterol y no una anfetamina. De hecho, otros dos de los compañeros de Jensen, también se desmayaron a causa del calor y estuvieron hospitalizados varios días.

Pocos días después el diario ABC recogía las declaraciones de Harold Jaspersen, jefe de la Delegación Olímpica de Dinamarca, que afirmaba ignorar que el equipo ciclista de su país hubiera usado ninguna clase de estimulantes y que si lo hubiera sabido “lo hubiera evitado inmediatamente”  (30 de agosto, ABC). Todas las miradas estaban puestas en el entrenador del equipo ciclista danés, Jorgensen, el cual, según informaba ABC días más tarde había proporcionado a varios corredores, entre ellos Knut Enemark-Jensen, un estimulante llamado Ronicol”.

Vemos como ABC confundía o entendía el ronicol como un estimulante, cuando es un vasodilatador. Hemos de ponernos en contexto y por aquel entonces los organismos deportivos internacionales aún no habían planteado el doping cómo un problema fundamental del deporte. De hecho el frente de combate principal fue y siguió siendo muchos años el de la crítica a la profesionalización del ciclismo, pues iba contra los ideales de amateurismo que defendían los organizadores de los JJOO.

Esta confusión en cuanto a las sustancias usadas por la delegación danesa por parte de los periodistas no era una excepción y de hecho no tenían claro ni siquiera cómo escribir la palabra dopaje y podemos encontrarnos escrito doping, doping, dopage, etc., por citar algunos.

Aunque en 1928 la Federación Internacional de Atletismo (IAAF, siglas en inglés) prohibió por primera vez el dopaje y el COI condeno su uso en la década de los 30’s como un aspecto de responsabilidad individual del deportista, no fue hasta década de los 60’s cuando la conciencia anti-dopaje tuvo calado en las instituciones deportivas, sobre todo debido a los graves efectos secundarios ligados al consumo de anfetaminas y esteroides. Así, por ejemplo fue el abuso de anfetaminas el que provocó que el COI creara la Comisión Médica que dio una primera definición y, en 1968 comenzó a practicar los primeros controles de orina en México’68. Las extracciones de sangre no estaban permitidas por ser consideradas demasiado invasivas para la integridad del deportista[6].

Volviendo al caso de Jensen, en Italia se practicó la autopsia en el Instituto de Medicina Legal y sus resultados no se comunicaron a la prensa hasta un mes más tarde. “Los estimulantes mataron al olímpico Jensen” afirmaba el ABC en una escueta nota a raíz de la publicación del informe oficial de la Policía.

En el Mundo Deportivo, si bien titualaba también que Jensen falleció por ingerir exceso de estimulantes, afirmaba que “la intoxicación se originó por los grandes esfuerzos realizados por el ciclista para vencer en la competición, dice la agencia italiana Ansa”[7][8]. La noticia de El Mundo Deportivo iba acompañada del anuncio de reunión de la Unión Ciclista Danesa para estudiar el resultado de las investigaciones de la policía italiana y una investigación a fondo del entrenador Jorgensen que seguía manifestando que “el único estimulante que le proporciono fue el ronicol”[9].

De nuevo se cita el ronicol como estimulante cuando no lo es. Para el investigador Paul Dimeo, el caso de Jensen aunque aún no se impuso ninguna sanción ni se hizo pública la autopsia, es presentado como ejemplo de los peligros de las anfetaminas y sirvió como catalizador para un movimiento internacional antidopaje[10]. Cómo se fue edificando este edificio del anti-doping es una historia para otro día.

[1] https://www.dopinglist.com/index.php

[2] Moller, V. Un diablo llamado dopaje, Cultura Ciclista, 2015

[3] (ABC 28/08/1960, p 79)

[4] (ABC 30/08/1960, p. 40)

[5] (Mundo Deportivo 31/08/1960, p. 6)

[6] Elena Atienza et al.. El dopaje y el antidopaje en perspectiva histórica. Materiales para la Historia del Deporte, 12, 2014

[7] (ABC 05/10/1960, p. 61)

[8] (Mundo Deportivo 05/10/1960, p. 3)

[9](Mundo Deportivo 05/10/1960, p. 3)

[10] Dimeo, P. A History of drug use in sport 1876-1976. Beyong good and evil, Rotledge 2007, New York

 

Por Dani Font

Imágenes tomadas de Sports Integrity Initiativewww.ronnydeschepper.com

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